Peeling Químico para el tratamiento de manchas

El peeling químico funciona aplicando varias sustancias de diferente composición química sobre la piel para eliminar manchas cutáneas y arrugas que se hayan formado sobre la piel, aunque también se utiliza en ocasiones para mejorar el aspecto de cicatrices o marcas de acné. Las sustancias utilizadas pueden variar, tales como ácido salicílico, glicólico tricloroacético, fenol, fenol taponado o diferentes combinaciones de éstas.
La mayor de las ventajas es que la gente suele quedar muy contenta de cómo ha quedado la piel de su cara, y todo sin necesidad de operaciones estéticas.

 Otra de sus ventajas es el precio, en comparación con otros tratamientos para tratar manchas.
La principal desventaja del peeling químico es la recuperación. Depende el grado del peeling que te hayas realizado puedes llegar a tener que pasar unos 15 días hasta que empieces a ver los resultados del peeling. Pasarás unos días en los que verás que la piel de tu cara se pone muy roja y, una vez desaparecido este enrojecimiento, la piel empezará a escamarse y se caerá. Este es el efecto que se busca en el peeling químico, que la piel se regenere de nuevo desde dentro, por lo que no deberías preocuparte demasiado, pero es normal que tengas picores y ligeras molestias que desaparecerán al poco tiempo.